En 2027, la Junta de Castilla y León invertirá 13,13 millones en la gestión del lobo y multiplicará las ayudas para prevenir daños de la fauna silvestre. Joaquín Antonio Pino presentó el plan en las Cortes.
La Junta de Castilla y León ha anunciado que en 2027 destinará un total de 13,13 millones de euros a la gestión del lobo. Esta cantidad incluye 7,58 millones para indemnizaciones a ganaderos por daños y 5,55 millones para medidas preventivas y otras acciones relacionadas con esta especie, según comunicó el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino.
Además, está previsto un drástico aumento en los recursos para prevenir e indemnizar daños ocasionados por otras especies de fauna silvestre, que pasarán de 225.995 euros a 2,87 millones. Esta decisión busca apoyar a los ganaderos y agricultores del medio rural, quienes a menudo sufren pérdidas económicas debido a la interacción con la fauna silvestre.
En su intervención, Pino subrayó la importancia de gestionar adecuadamente la caza, la pesca y la fauna silvestre en el desarrollo del territorio. Reiteró que la caza no solo es una actividad económica, sino también una herramienta para regular las poblaciones de ciertos animales, que a menudo generan problemas de tráfico y daños en el campo.
Dentro de las iniciativas presentadas, se destaca la futura implementación de un sistema digital voluntario para el precintado en la caza mayor, con una inversión de 500.000 euros, destinado a facilitar la gestión de esta actividad sin imponer nuevas obligaciones a los cazadores.
Sobre la gestión del lobo, el consejero hizo hincapié en que la presencia de esta especie no debe suponer un coste adicional para los ganaderos. Por ello, las indemnizaciones por daños se ajustarán a las pérdidas reales, incluyendo el lucro cesante, y se buscará agilidad en estos pagos. Pino también destacó la necesidad de combinar estas indemnizaciones con medidas que reduzcan los ataques a los rebaños.
Por último, la Junta planea fortalecer la educación ambiental, aumentando casi cuatro veces los recursos destinados a programas de divulgación y formación, alcanzando los 1,25 millones de euros. Este enfoque busca concienciar a la población, especialmente a los más jóvenes, sobre la importancia de la conservación del medio ambiente y la fauna.
